Militares solidarios

Cuando se oye aquello de “entregar la vida por la Patria”, cosa que hemos jurado o prometido todos aquellos que hemos besado nuestra Bandera, lo primero que se piensa es en entregar la vida en Afganistán, Irak, el Blocao de la Muerte, el Lago Ilmen,…. etc. Pero a la gran mayoría de los MILITARES, nunca nos llega ese honor.

Sin embargo nadie piensa en que existe otra forma de entregar la vida, otra forma que no tiene medallas, que no tiene funerales honrosos, y por la que nunca acabarás en los libros de historia, pero que es la forma en la que los militares, cuando no existen ni guerras, ni campañas, ni misiones, dan su vida por la Patria.

Me refiero a entregar la vida a la Institución Militar, que es lo mismo que entregarla a la Patria, me refiero a los cambios de destino, a los largos periodos fuera de casa a causa de misiones, maniobras o servicios, a las largas horas de oficina para poder estar un día más con la familia. Me refiero a entregar la vida personal y familiar, la vida del día a día.

Todos sabemos que la vida del militar es un camino de sacrificio, de abnegación y de dureza, y lo asumimos, porque somos MILITARES, y como lo asumimos, no dudamos en sacrificar esa vida del día a día. Pero ese sacrificio, como todos los sacrificios tiene sus consecuencias y por eso muchos MILITARES terminan sus días solos y sin ningún tipo de asistencia.

Desde la Asociación MILITARES, en el ánimo de no abandonar a nadie en este “campo de batalla” que es la vida diaria, propondremos dos líneas fundamentales en el ámbito de la solidaridad entre compañeros:

–        Por un lado propondremos e impulsaremos, a través de organizaciones vinculadas a las FAS ya existentes (patronatos, damas, hermandades, etc.), una red de ayudas para aquellos MILITARES que, tras su servicio en los Ejércitos o la Armada, hayan quedado en una situación social o económica de indefensión, colaborando con ayudas para ellos y sus familias.

–        Por otro lado, propondremos la creación, aprovechando en la medida de lo posible las instalaciones militares ya existentes, de una red de residencias para mayores, donde todos aquellos que han servido en las FAS, puedan acabar sus días de una manera digna y con todas sus necesidades, incluidas las médicas, cubiertas. Además, propondremos que todos los trabajadores de estas residencias, una vez formados convenientemente, sean MILITARES que hayan sido separados del servicio tras cumplir los 45 años.

Rafael Boja García.

Presidente de MILITARES

Ir arriba